Cuando duele el alma. Técnicas para sanar el dolor espiritual.

Eran las tres de la mañana, me desperté sin poder respirar, sentía que me ahogaba… mientras trataba de respirar profundamente por la boca, sentí cómo las bolsas de los ojos se empezaban a llenar, y me pesaban. Apreté los ojos con mucha fuerza mientras trataba de tomar aire y como cascadas de agua hirviendo sentí salir todas esas lágrimas que guardé por más de 25 años. “Ojalá supiera en dónde duele para ponerme un curita”… pensé mientras trataba de mantener la calma, controlando mi respiración y llorando hasta finalmente quedarme dormida. 
 
Para cuidar de nuestra salud física y mental, encontramos una enorme cantidad de terapias y medicamentos a nuestra disposición, pero cuando hablamos de dolor espiritual, no sabemos en dónde buscar apoyo y lo que escuchamos en prácticamente todas las instituciones religiosas es: “mantén la fe y date tiempo, el tiempo lo cura todo” 
 
Y tal vez esto sea verdad, no lo sé, lo que sí sé es que mientras ese momento llega, ¡cada minuto cuenta! así que necesitamos encontrar la forma de cuidar de nosotros y aprender a sobrellevar nuestro dolor, cumplir con nuestras responsabilidades y disfrutar de la vida al mismo tiempo. Ya que el dolor del alma proviene de áreas “ocultas” de nuestra vida. No se puede señalar en el cuerpo ni hay escala de dolor, pero es muy real y puede afectar a nuestra salud física y mental de manera permanente si no hacemos algo al respecto. 
 
La razón por la que es tan “complicado” encontrar remedios efectivos cuando duele el alma, es porque los únicos que podemos sanar al corazón somos nosotros mismos. Y aunque contar con el apoyo de familiares y amigos es de mucha ayuda, solamente nosotros sabemos exactamente lo que necesitamos. 
 
Si ahora estás sufriendo de dolor espiritual, te comparto estas sencillas técnicas que en lo personal me han ayudado a sobrellevar mi dolor y vivir en armonía para seguir disfrutando de la vida. Estas técnicas provienen de la sabiduría milenaria de la India, llamada Ayurveda, y esta filosofía nos enseña que nuestros cinco sentidos son las puertas a nuestro interior. Así que si los sabemos utilizar para cuidar de nosotros, vamos a gozar de una salud integral. 
Y lo más importante ¡DESAHÓGATE! Busca de un lugar privado para dejar salir tus emociones, un lugar en donde puedas llorar, gritar o maldecir sin molestar a nadie a tu alrededor. Escribe o comparte tus emociones con alguien de confianza, no te quedes con las emociones, los sentimientos o los pensamientos negativos que causan más dolor. Siente y libera.
 

Te aseguro que no estás leyendo esto por casualidad, te invito a probar estos sencillos consejos y cuéntame si hacen una diferencia en tu día a día: hola@denissezamora.com

Recuerda que no estás solx, y juntos podemos con todo, por que juntos hacemos magia.  

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