Probablemente hayas escuchado a esos grandes “gurús” o “maestros iluminados” decir que al iniciar el camino de meditación y la espiritualidad encontraremos todas las respuestas y seremos felices para siempre. Y en realidad todos tenemos fé en que esto sucederá, pero lo que sí es un hecho es que la vida mis queridos creadores, es la vida, y muchas veces es dura, injusta y dolorosa y otras veces es maravillosa, increíble y amorosa.

Así que lo primero que debemos tener claro, es que independientemente a las horas que meditemos diariamente, vamos a seguir experimentando retos en nuestra vida, y vamos a sentir emociones negativas; pero si nos comprometemos con nuestra práctica y en verdad entramos en contacto con nosotros mismos, con lo más profundo de nuestro ser, vamos a saber navegar por las adversidades de la vida de una forma más amable, más pacífica y más compasiva con nosotros y los demás.

Lo que sí es un hecho, es que cuando inicias con este camino, ya no hay vuelta atrás y no volverás a ser la misma persona. Esto es algo muy bueno para tí y los que realmente te aman, ya que vas a convertirte en una versión más pura y clara de tí mismo. En el lado negativo, todo lo que ya no eres, tiene que irse y esto incluye hábitos, personas, lugares, etc. Así que cuando el cambio empieza a suceder, es muy normal que no todo sea color de rosa. 

Algunos de los efectos secundarios más comunes son:

1.- La pérdida de identidad. Ya no te sientes conectado con los lugares, las cosas, las personas y los roles que desempeñabas en el pasado. Esto es normal cuando expandimos nuestra conciencia y comenzamos a descubrir nuestra verdadera identidad.

2.- Sentirse solo. Al dejar ir lo que ya no se siente real, puede llegar una sensación de soledad, como si nadie más estuviera pasando por lo mismo y nadie te entendiera. Esta es una transición. Comenzarás a sentirte conectado estés donde estés, con quien estés. Ten paciencia y confía. 

3.- Lamentarse. Es posible que desees haber “despertado” antes, pensando: “si tan solo hubiera sabido entonces lo que sé ahora”. La verdad es que “despertaste” justo a tiempo. Déjalo ir y mira hacia adelante

4.- Ver la negatividad en todo. Por mucho que hayas “despertado” a la belleza de ti mismo y a la vida de nuevas formas, te vuelves muy consciente de cuánta maldad hay también. Recuerda que obtienes lo que buscas. Elige centrarte en la belleza que hay en todo y en todos. 

Si deseas información de cómo cuidar de tu mente, cuerpo y espíritu de manera natural, envíame un mensaje a: hola@denissezamora.com

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